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Mostrando entradas de 2024

Acuerdo Prenupcial

El anillo con el que jugabas cuando estabas nervioso fue un regalo de mi corazón para el tuyo. Te lo dije bien claro: Mi Para Siempre no entra en ningún acuerdo negociable, no es un simple adorno por más que ame tus manos y cómo lucen con aquello en plata, es acompañar cada uno de tus latidos siempre junto a los míos, es estabilizar cómo bombea tu sangre cuando aún nos topamos por la calle, es una Promesa de que creo Siempre en ti..

Creíste en mí

Me conociste pura, sin maldad, sin terquedad... Bueno, terquedad un poco, sí Mi cuento favorito es escucharte relatar el primer encuentro,  Ruborizada, dijiste, con el cabello desordenado como mi vida, largo, castaño, con ese tipo de cigarro que ahora odio entre mis dedos, con ese olor que ya no puedo... Me viste, como parte de mi cuerpo aquella cámara que tenía por todo sitio, con los labios rojos tintos, tomando cerveza mientras me brillaban los ojos, esos ojos de una niña que sueña, alza la voz, esa que te dice que logrará esto y aquello, esa niña que tenía apenas un tatuaje, la que parecía perdida pero estaba más en la Tierra que otros. Y te enamoraste, te enamoraste y te encargaste de sanar todo lo que no habías roto.

Tú eres eso

Muchos podrán pensar que una romántica que vive escribiendo de madrugada, debe vivir per se en melancolía, y no es así. Sería un delito no escribir de lo que me hizo y me hace feliz.

Contigo o sin ti

¿Recuerdas que te pregunté sobre qué es lo que pasaría con mi poesía cuando ya no te extrañe? Tú siempre me diste la respuesta, y es que no necesito extrañarte si con amarte basta. Cuando es alguien como tú; suficiente, siempre estás en mi mente. No puede tener esto fin si la razón es un mínimo estímulo de ti.