No tuve tiempo de escribirte una carta breve, así que te escribí una larga
El anillo con el que jugabas cuando estabas nervioso fue un regalo de mi corazón para el tuyo. Te lo dije bien claro: Mi Para Siempre no entra en ningún acuerdo negociable, no es un simple adorno por más que ame tus manos y cómo lucen con aquello en plata, es acompañar cada uno de tus latidos siempre junto a los míos, es estabilizar cómo bombea tu sangre cuando aún nos topamos por la calle, es una Promesa de que creo Siempre en ti..
Comentarios
Publicar un comentario